Reseña del Altar de Muertos en el Colegio Benavente, 2020.
La tradición de las civilizaciones por preservar el culto a la vida y a la muerte refiere el patrimonio cultural inmaterial de la humanidad, registrado en el año 2008 por la UNESCO, aunque fue proclamado originalmente en 2003. Es así, que la celebración de los fieles difuntos permite consolidar el tránsito de comunicación entre los seres que ya se han ido de esta vida y los que todavía la conservan, haciendo este retorno transitorio de los familiares y seres queridos fallecidos un momento de encuentro y respeto a los legados realizados.
Se preparan las familias, escuelas y oficinas en general con la elaboración de un altar previamente al día 1° de noviembre con la esperanza del retorno de los seres queridos que dejaron esta vida siendo aún bebés o niños y el día 2 de noviembre se esperan a los seres queridos, reconociendo que ya sean los autores de los días de los miembros de su familia, o hijos o descendientes siempre es un gran honor y gusto poder tener este acercamiento con sus esencias.
Integrándose el altar por diversos números de niveles, en esta ocasión el Colegio Benavente, elaboró un altar de 3 niveles reconociendo el cielo, la tierra y el inframundo. Cubiertos de papel picado que los aztecas representaban el viento, como el color amarillo representando la pureza y el morado que se refiere al duelo. Se observan las cortinas que respaldan el marco del Altar, en sus ventanas y en el techo dándole una vista panorámica:
En el primer nivel se ubicó a la catrina representativa para el momento actual de la imagen de la muerte, que se remonta desde José Guadalupe Posadas de 1913, que posteriormente rescata Diego Rivera en 1947. Enseguida se encuentra un Crucifijo, que representa la presencia de protección al tránsito de las almas en el encuentro con su vida terrenal, flores y se encuentran las fotografías del Maestro Ramiro Osorio fundador del Colegio Benavente y su esposa. Y, el agua que representa la vida y la sustancia para los seres queridos que han llegado.
En el segundo y tercer nivel se encuentran las imágenes de los seres queridos de la comunidad educativa del Colegio Benavente, padres, hermanos, primos y un maestro memorable para el Colegio, como también la comida preferida y velas para alumbrar su camino. Así mismo se cubre con la flor de Cempasúchil para guiar a las ánimas desde la entrada de las casas hasta el altar, representando al sol por su color. Y las flores de gerberas de color morado que representan lo sagrado.
Reconociendo que es un Altar artístico en honor a los seres queridos y al arte a través de la presencia de la catrina. Haciendo presente la visión cosmogónica de las culturas, tradiciones e ideologías que integran en armonía la comunidad educativa del Colegio Benavente.



































